Autor: Fernando Moreno Rodríguez
Adaptación: Juan Alberto Casas
Aunque existen personas enamoradas de su trabajo, como dice Stephen Covey, "no he conocido a nadie que el día que se está muriendo quiera vivir unas horas más para ir a la oficina". Un negocio perfecto es el que produce resultados sin que su propietario esté presente.
Este libro-manual servirá de guía para que el trabajo dé y no quite lo que más deseamos de la vida: salud, familia, amigos... No sólo encontraremos los principios para desarrollar un Negocio Perfecto, sino que, además, hallaremos la forma de conseguir nuestra Dirección Fundamental: una misión y visión tanto comercial como personal. "El negocio perfecto" va dirigido a emprendedores que entienden el éxito como un objetivo interdependiente y no excluyente, y tienen claro que para recibir valor, hay que primero dar valor. El principio fundamental es que nuestro trabajo debe ser un vehículo del que obtengamos satisfacción y desarrollo personal, además, de afluencia económica. No puede existir éxito económico sin éxito personal.
Esto no es una utopía; hay muchos emprendedores que han materializado estos principios. Requiere tener la Dirección Fundamental muy clara y reprogramarse para pasar de una mentalidad de escasez a una mentalidad de abundancia, donde las posibilidades son ilimitadas y el viaje hacia el éxito es parte del objetivo.
1. ¡SISTEMA, SISTEMA, SISTEMA!

El desánimo domina e mundo laboral, la actividad donde pasamos más tiempo, y por lo general, la culpa es siempre de alguien o de algo del exterior. La experiencia demuestra que la raíz de la mayoría de los problemas está principalmente en la falta de sistema y en las creencias que rigen nuestro esquema mental o, al que podemos llamar, Sistema Operativo Mental (SOM).
Las fatales estadísticas de nuestra sociedad se pueden eludir con la reprogramación de nuestro SOM y con la aplicación de un sistema que nos ayude a desarrollar un Negocio Perfecto.
Para desarrollar un apropiado esquema mental hay que adoptar seis creencias básicas:

Estas seis creencias son el ideal al que debemos acercarnos lo más posible. Quien las domina tiene ganado el noventa por ciento de cualquier batalla.
2. LA DIRECCIÓN FUNDAMENTAL (DF)
La Dirección fundamental (DF) empieza por el desarrollo de la Misión y Propósito (M&P). Una palabra o unas cuantas frases que le dan sentido, motivación y pasión al día a día.
Elaboraremos un borrador con la ayuda de las nueve preguntas que siguen y luego trabajaremos hasta refinarlo. Una vez fijado no lo cambiaremos.
La DF también depende de una serie de:
Una vez hayamos reflexionado sobre la DF pasaremos a limpio la información sin preocuparnos por el resultado que más adelante podremos y deberemos mejorar. En un espacio muy breve resumiremos los datos generales más básicos y describiremos nuestro logro o característica más importante. Luego, redactaremos en una o dos páginas nuestra autobiografía tal y como nos gustaría que se leyese en una enciclopedia del futuro.
Finalmente resumiremos en una o pocas frases nuestra misión y propósito (M&P), recordando que las cosas no las hacemos sólo por interés personal. Es el eje de la coherencia e integridad en nuestra vida. La misión no incluye nuestras necesidades sino la de nuestros clientes. No es lo que esperamos recibir sino lo que pensamos dar. Para alcanzar algo la mejor manera es dar algo primero.
2.1. La Visión Personal
Sin Visión Personal no hay DF ni Negocio Perfecto. Es su carencia la que convierte nuestro trabajo o negocio en tu tirano. La Visión Personal es un paso decisivo para la Automotivación y la Visión Comercial.
Nos ayudarán a afianzar esta habilidad clave los puntos siguientes:
Si hemos llegado hasta éste punto habremos descubierto que lo mejor de alcanzar nuestros objetivos es la persona en que nos convertimos durante el proceso. Lo importante no son los objetivos en sí, sino la manera en que los integramos en nuestra DF.
Tres pasos básicos para la materialización de objetivos:
Deberemos proyectar nuestro Spot Mental: la visualización conjunta de nuestra Visión Personal y de nuestra Visión Comercial. Lo haremos como si se tratase de un spot comercial.
3. EL NEGOCIO PERFECTO
El 80% de los pequeños negocios que empiezan fracasarán antes del quinto año de ejercicio, mientras que el 75% de las franquicias serán rentables. ¿Dónde está la diferencia? En que una franquicia tiene sistemas por escrito de todo lo que hay que hacer y cómo hay que hacerlo, para que cualquier persona con un breve entrenamiento pueda desempeñar el trabajo con garantías.
3.1. El cambio empieza con un punto de vista nuevo
Dicen que habrá merecido la pena la lectura de un libro, cuando de éste podamos obtener, al menos, una buena idea. La mejor idea que podemos dar a cualquier empresario que no esté obteniendo el dinero, tiempo libre, crecimiento profesional y satisfacción personal que desea en su negocio, es que: cambie su punto de vista. En otras palabras, que reprograme su SOM. No es el producto, es el concepto. No existen productos, sólo servicios que resuelven problemas (necesidades).
3.2. Los nueve principios del Negocio Perfecto: el modelo del emprendedor
El emprendedor, para llegar a conseguir el Negocio Perfecto, seguirá los principios que siguen.

Quien falla al planificar, planifica para fallar. Se falla cuando nuestro target no es captar clientes.
"Un negocio, por su función de crear y mantener un cliente, tiene dos propósitos principales: marketing e innovación", afirma el consultor de empresas de mayor renombre internacional Peter Drucker, quien agrega: "Marketing e Innovación son las únicas dos funciones que construyen un negocio y mantienen los ingresos, todo lo demás es un gasto". Incluso los pequeños negocios pueden y deben seguir el consejo de Drucker.
El Plan Estratégico Comercial sirve para organizar y ejecutar acciones semanales dirigidas a incrementar las ventas y los beneficios hasta construir un Negocio Perfecto. Debe estar acompañado de una profunda introspección e investigación sobre nuestro negocio, clientes potenciales, productos, servicios, competencia y sector. Este análisis lo realizaremos en siete pasos siguiendo las siglas del éxito: ACCE (Acción, Constante, Coherente y Enfocada).

a) Redefine tu Negocio/Producto. Para saber quién somos y qué damos debemos estar seguros de:
b) Elige tu Cliente Objetivo Inicial. La segmentación del mercado -y la promoción comercial- es similar al tiro al blanco. Cada vez debemos ir acercándonos más al centro, es decir, al segmento de clientes ideales. Si pretendemos venderle a todo el mundo malgastaremos tiempo, dinero y esfuerzo. Captado nuestro nicho ideal, podemos ampliar nuestra oferta a otros segmentos del mercado. Es necesario diferenciar los siguientes tipos de clientes: cliente posible -enfoque amplio-, cliente potencial -enfoque de "afinar puntería" paso a paso-, y cliente objetivo inicial -nuestro blanco-.
c) Conoce a fondo tu competencia. La investigación de la competencia es algo que no se delega; la debemos dirigir personalmente. Elaboraremos una tabla de competencia y nos incluiremos entre nuestros competidores a modo de comparativa. Esta tabla no sólo servirá como un ranking para evaluar progresos y retrocesos, sino para mantener un ojo en nuestros competidores más directos.
d) Decide tu Estrategia, tu PUV. Imaginaremos un negocio al que le compramos de manera regular: ¿Por qué compramos en ese negocio y no en otro? Seguramente existen varias razones, pero si tuviésemos que resumirla en una sola, ¿cuál sería ésta? La respuesta es la PUV, o Propuesta Única de Venta (PUV) y será la piedra angular del futuro éxito. Lo que nos hace únicos. Como escribió Jack Trout, "si usted no es diferente, más vale que tenga un precio muy, pero muy bajo".

El mejor método para que nuestra PUV tenga impacto es describirla en una o pocas palabras que expliquen nuestro mensaje sin confundir PUV con "eslogan". Céntrate y concéntrate en tu PUV. "Ser original no significa ser diferente, sino inimitable".
e) Tu "Plan de Acción" (escribe tus Objetivos). Ha llegado el momento de revisar nuestros objetivos (Qué quiero, Por qué y Cómo) a la luz de la experiencia obtenida tras la reflexión y siguiendo la regla MECAM. En este momento debemos elegir los 5 objetivos principales de nuestra Visión Personal y agregarles la Visión Comercial.
f) Siempre Investiga antes y después de Actuar. ¿Qué, cómo, dónde, cuándo, quién y por qué? Investigación del cliente objetivo desde diferentes ángulos y cada uno de ellos lo más detallado y mesurable posible.
g) Las Tácticas. Escoge tus Tácticas. El secreto de las tácticas está en usarlas coherentemente con nuestra PUV y en la mayor cantidad posible. La repetición genera familiaridad; la familiaridad confianza y la confianza ventas.
3.5. Resumen y presentación del Plan Estratégico Comercial (PEC)
Resumir los siete pasos anteriores en tres secciones: la declaración de la estrategia, los objetivos y el calendario semanal. Sirve como guía y recordatorio para propietarios, encargados y empleados, sobre la puesta en práctica de la estrategia. El incremento de ventas se producirá cuando cada paso sea correctamente ejecutado, como en el efecto dominó. La última ficha es ventas, la primera, la definición de negocio. Si una ficha no está bien alineada el efecto se detendrá y la última ficha no caerá. Para presentar el PEC debemos centrarnos en dar valor.
4. MÁS ALLÁ DEL TIME-MANAGEMENT
Debemos ir más allá de la palabra de moda: time-management. En su lugar debemos adquirir y perfeccionar el hábito de planificar. A la dicotomía urgente versus importante debemos sobreponerle la dicotomía efectividad versus eficiencia. Hacer las cosas, rápida y correctamente, no siempre significa que estemos haciendo las cosas correctas.
4.1. ¡Las piedras grandes primero... y el domingo!
Si tenemos un frasco de boca ancha y un conjunto de piedras grandes, guijarros, arena y agua. ¿Cómo debemos introducir esto en el frasco para que entre todo? Sólo hay una solución: comenzar por las piedras grandes, y luego los guijarros, la arena y el agua. La mayoría de las personas siempre deja las piedras grandes para lo último, y entonces, ¡no entran nunca! ¿Por qué en domingo? Porque vamos a necesitar entre 30 y 40 minutos de tranquilidad y aislamiento, alejado de todo lo que genera adicción a lo urgente, para planificar nuestra vida semanalmente siguiendo 4 sencillos pasos:
a) Leer la Dirección Fundamental, más la visión de negocio -personal y comercial-, los cinco objetivos principales de nuestra Visión Personal y el Plan de Acción.
b) Asignar bloques a las Acciones Semanales. Asignaremos a cada unos de los cinco objetivos principales -personales y comerciales- un objetivo mensual, y dividiremos éstos en acciones semanales. Estos bloques de tiempo son las "piedras grandes", lo importante (serán las A).
c) Ejecuta Diariamente Priorizando. Antes de empezar cada día, debemos revisar las cosas que tenemos que hacer. Algunas actividades serán nuevas, y aparecerán "de repente". Las graduaremos (1, 2, 3, etc.) siguiendo este principio:
El secreto del éxito estará en directa relación con nuestra capacidad para resistirnos lo más posible a las B, eliminar o posponer la mayor cantidad de C, y centrarnos en ejecutar las A.
d) Evalúa. Este paso se puede realizar el viernes o el domingo. Recordemos: Kaizen, el arte de la mejora continua. Identificar qué funciona y qué no, y porqué. Cuestionario para evaluar resultados:
Las personas que desean cambiar utilizando sólo la razón fracasan. La solución es programar emociones, mediante repetición de técnicas específicas, que impulsen comportamientos deseados. Estas técnicas se pueden resumir en tres ejercicios diarios:
Para alcanzar el éxito vamos a necesitar ayuda. No caigamos en el error de pensar que lo que nos motiva va a motivar a también a nuestros empleados. Los empleados que se motiven por lo mismo, son los futuros encargados o jefes de equipo o quienes van a copiar el negocio y llevarse los clientes.

5.2. Energía, perseverancia e integridad
A menudo la falta de motivación se debe a una falta de energía, física y mental. Los cuatro elementos que determinan nuestro nivel energético son: la respiración, la alimentación, el ejercicio aeróbico y estiramiento, y el silencio.
Respecto a la perseverancia, Winston Churchill decía que la fórmula del éxito tiene cinco palabras: "Nunca, nunca, nunca, nunca abandones". No existe un emprendedor que no haya superado la prueba del fracaso, la perseverancia, y el éxito. Esta prueba se supera instalando en nuestro SOM imágenes como las del Spot Mental.
La integridad es un factor clave para el desarrollo de la autoestima; la que a su vez, determina el poder de nuestras acciones. Engañar a los clientes, explotar a los empleados y aprovecharse de las amistades disminuye la imagen de nosotros mismos.
5.3. La fórmula definitiva del éxito.
Aunque parezca mentira existe una fórmula del éxito.

Decía Goethe: "Todo aquello que puedas hacer o sueñes que puedes hacer: ¡Lánzate y hazlo! La osadía lleva consigo genio, poder y magia".
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