En el mercado laboral se aprecian ya los efectos de la inversión de la pirámide demográfica y del fenómeno de la inmigración. En los países avanzados, el envejecimiento de la población y la baja natalidad están llevando a las empresas a una lucha, donde no sólo se pretende la captación del talento, sino también la retención del personal más cualificado.
Además de la escasez de personas preparadas para el trabajo, otros dos factores hacen más difícil la gestión empresarial: la pérdida de lealtad y la falta de adaptación entre lo que la escuela produce y el sistema necesita.
La jubilación de los trabajadores maduros preocupa a muchas empresas porque supone una gran pérdida de experiencia y conocimiento. Por su parte los trabajadores de mediana edad adolecen de falta de compromiso y pasión por el trabajo y los jóvenes están en continuo movimiento.
"Retención del talento" analiza estos tres segmentos de población desde el punto de vista laboral y aporta la clave para diseñar políticas para satisfagan las necesidades, los intereses y las expectativas propias de cada uno de estos grupos, basadas en acuerdos laborales, formación, retribuciones y beneficios, todos ellos de carácter flexible.
Asimismo, el libro examina las prácticas de gestión necesarias para triunfar en los negocios, a pesar de los continuos cambios que sufre el mercado comenzando por el papel fundamental que ejerce el mismo trabajo a la hora de comprometer a los trabajadores.
1. LA INMINENTE ESCASEZ DE CUALIFICACIÓN Y DE MANO DE OBRA
El envejecimiento demográfico del mundo industrializado ha derivado en un cambio sin precedentes en la distribución de la edad de la población y sobretodo de la mano de obra.
Este fenómeno tiene su origen en tres causas:
Estos factores han dado lugar a la tendencia denominada longevidad irreversible (age wave).
En la actualidad, sólo unas pocas grandes empresas se están preparando para la enorme transformación que está sufriendo la mano de obra. Mientras los vendedores han comenzado a fijarse en los consumidores de más edad, los directivos siguen erróneamente animando a sus empleados de más edad a adelantar su jubilación.
Se dispone de una escasa mano de obra nueva y joven para sustituir el trabajo, la calificación y el talento de los que ha hecho uso la generación ya jubilada. La pérdida inmediata de calificación y experiencia es un factor que amenaza el rendimiento de muchas empresas.
Dado que la generación que sucede a la de la posguerra es bastante inferior en número, las empresas no pueden seguir dependiendo de una teórica abundancia de jóvenes trabajadores. Incluso aunque contraten y consigan mantener empleados noveles estarán cambiando experiencia por inexperiencia.
2. UNA NUEVA MANO DE OBRA MÁS VARIADA Y EXIGENTE
La composición demográfica de la mano de obra ha pasado a ser más variada que nunca, no sólo en edad, sino en género, origen étnico, país de origen, nivel de estudios, situación familiar, ambición personal, planificación de la jubilación y lealtad a la empresa.
Los cambios principales que deberán afrontar las empresas son los siguientes:
Las amenazas se ciernen sobre el horizonte, pero las empresas pueden tener oportunidades, tomando en consideración la forma en que la composición de la mano de obra capacitará o limitará la estrategia comercial.
En el contexto de las tendencias a largo plazo, la planificación de estrategias para la mano de obra debe anticiparse a la necesidad de mano de obra y de habilidades. Del mismo modo, ha de prevenir la escasez de talento mediante la retención de los empleados clave y el aprovechamiento de nuevas fuentes de mano de obra y aptitudes.
De esta manera, las estrategias de mano de obra tienen que centrarse en ampliar la oferta y reducir la demanda.

3. NECESIDADES Y TALENTO DEL TRABAJADOR MADURO
Las empresas saben cómo deshacerse de los trabajadores maduros a través de programas de jubilación anticipada. Sin embargo, desconocen la forma de contratarlos o retenerlos. Esta situación es errónea por dos razones:
Existen muchas ideas falsas y estudios contradictorios sobre las aptitudes y la productividad de los trabajadores maduros. Pero en absoluto éstos producen menos de lo que cuestan. El estereotipo discriminatorio por motivo de edad se aleja bastante de los hechos reales.
Los puntos fuertes de los trabajadores maduros radican en la experiencia, la madurez emocional y la lealtad. Comparados con otros grupos, registran menos problemas relacionados con los recursos financieros o el endeudamiento, el matrimonio o las relaciones sentimentales y la paternidad.
Existen tres métodos fundamentales que deben seguirse para empezar a cambiar las estrategias de mano de obra y la capacidad para llevarlas a cabo: contratar a trabajadores maduros, implementar la jubilación flexible y abogar por la reforma de las leyes sobre jubilación y beneficios.
5. NECESIDADES Y HABILIDADES DE LOS TRABAJADORES DE MEDIANA EDAD
Es el momento adecuado para que las empresas reaviven la carrera profesional de sus trabajadores de mediana edad. Los beneficios a corto plazo para los empleadores sería el aumento del nivel de compromiso y de rendimiento, mientras que los trabajadores de mediana edad que se reincorporan a la empresa probablemente optarían por una jubilación flexible y por seguir contribuyendo a la empresa de forma indefinida.
La empresa debe preocuparse por las crisis de mediana edad de sus empleados porque los necesita para conservar su productividad en la actualidad y para retener sus conocimientos y experiencia en el futuro.
La frustración laboral de los trabajadores de mediana edad está motivada principalmente por:
Los trabajadores de mediana edad necesitan una mezcla de pragmatismo y psicología, es decir, les hacen falta:
. RELANZAMIENTO DE LAS CARRERAS PROFESIONALES
7. NECESIDADES Y APTITUDES DE LOS TRABAJADORES JÓVENES
Los trabajadores jóvenes están muy solicitados. Sin embargo, presentan un mayor nivel de descontento con su puesto de trabajo. Estos trabajadores realizan enormes esfuerzos para adaptarse a las exigencias de su vida profesional y privada. Desconfían de las grandes compañías y con frecuencia rehúsan comprometerse con los horarios y el estilo de su lugar de trabajo.
La mayoría de las empresas tratan a los trabajadores jóvenes de la misma forma en que lo hicieron con sus padres, es decir, proporcionando formación superficial, abandono benévolo y fe ciega. Esperan que los nuevos empleados se formen con diligencia, aprendan el funcionamiento de la empresa y esperen pacientemente a que llegue su oportunidad y su reconocimiento. Este tipo de trato desmoraliza y roba la energía y ambición de cualquier trabajador joven de hoy en día, además de provocar, inevitablemente, altos índices de cambio de trabajo.
Dado el problema crónico que supone la desmotivación de los trabajadores jóvenes, ¿qué pueden hacen las empresas para aumentar la productividad y alargar la permanencia de éstos? En primer lugar, las empresas deben ajustar las expectativas a la baja. Segundo, deben estrechar sus relaciones con los empleados jóvenes.
a) Integración rápida. Habrá que establecer las condiciones para tener éxito desde el primer día de trabajo, ascendiendo a los empleados lo más rápido posible. Las formas de aplicar la táctica de la integración rápida varían según la naturaleza del negocio, la cultura de la empresa, las necesidades de formación de los nuevos empleados, su talento individual y el puesto que van a ocupar en el negocio. La mezcla cambia pero los programas que se han desarrollado exitosamente buscan y logran de forma explícita los siguientes objetivos:
b) Retención continua. Las empresas tendrán que hacer de la retención de empleados un proceso comercial explícito y continuo, cuya ejecución y desarrollo será responsabilidad individual de los directivos. Este proceso consistirá en controlar el compromiso individual del empleado y adelantarse al posible abandono del puesto por parte del trabajador.
Para retener a los trabajadores jóvenes, una empresa debe ofrecer:
c) Facilitar el regreso a la empresa. Cuando un trabajador joven y valioso decide abandonar la empresa, su marcha debe tener lugar de la forma más amistosa posible. Habrá que mantener el contacto con estos antiguos empleados, recordarles el interés constante que la empresa tiene en ellos, facilitarles el regreso y celebrar su vuelta a casa.
9. ACUERDOS LABORALES FLEXIBLES
La aplicación de acuerdos de trabajo flexible beneficia de forma significativa a cualquier empresa, desde el valor que adquieren sus acciones hasta el balance final de sus cuentas. Además se aumenta el nivel de compromiso del trabajador, incluyendo su satisfacción con las labores del puesto, la implicación con la empresa e incluso el deseo de poner más de su parte para que ésta logre sus objetivos. Por último, los acuerdos de trabajo flexible ayudan también a mejorar la flexibilidad en los negocios.
9.1. Cómo implementar el trabajo flexible
A la hora de determinar si se puede aplicar un programa de trabajo flexible en una empresa y cómo va a ser ejecutado, sería necesario considerar cuatro variables clave y buscar situaciones adecuadas para cada una de ellas: naturaleza del trabajo, necesidades y preferencias de los trabajadores, beneficios para la empresa y posibilidades reales de aplicar los programas de trabajo flexible.
Los mayores obstáculos a los que el trabajo flexible se enfrenta en las grandes empresas suelen ser, por un lado, la inercia y por el otro y en mayor medida, la desconfianza.
10. OPORTUNIDADES DE FORMACIÓN FLEXIBLE
El aprendizaje es fundamental para la capacidad y la productividad, la contratación y la retención, el liderazgo y la adaptación al cambio de toda organización. La formación recibida (sobre los clientes, los mercados, la tecnología, los competidores y una enorme diversidad de variables comerciales) potencia la receptividad, la agilidad y el crecimiento tanto individual como organizativo. Aumenta el rendimiento empresarial e incrementa el valor del talento.
Aún más, el aprendizaje puede mitigar la inminente escasez de empleo y habilidades de dos maneras. Primero, la formación es un componente cada vez más visible, importante y no negociable del acuerdo laboral. Los trabajadores esperan que las empresas inviertan en su desarrollo profesional, mejorando así su versatilidad dentro de la empresa o el mercado laboral.
Segundo, con la escasez de trabajo y habilidades prevista, las empresas deben cultivar su propia experiencia proporcionando a los trabajadores las oportunidades, tanto dentro como fuera del trabajo, necesarias para aumentar el nivel de sus habilidades.
Los trabajadores jóvenes, los de mediana edad y los maduros tienden a enfocar y experimentar el aprendizaje de manera diferente.
Los profesionales veteranos de recursos humanos saben que los beneficios sociales eran similares para todos los empleados y a menudo se acordaban con los sindicatos. Las retribuciones estaban fundamentalmente basadas en el mercado y consistían sobretodo en pagas, salarios o comisiones.
Las circunstancias actuales son diferentes debido a la situación familiar del momento:
Existen seis retos básicos e interrelacionados asociados con la gestión de las retribuciones y los beneficios sociales: personalización, segmentación, combinación, integración, justicia y accesibilidad.
Éstas son las características de los sistemas de reconocimiento y recompensa más efectivos:
12. ENTENDER EL TRABAJO Y AL PERSONAL LABORAL
Incluso en el caso que un empresario haga un repaso completo a los acuerdos laborales para proporcionar planes de trabajo flexibles, oportunidades de aprendizaje e ingresos y beneficios sociales, todavía corre el riesgo que sus mejores empleados se marchen si su trabajo no los estimula ni saca su mayor esfuerzo.
Las características comunes que definen el trabajo interesante son la estimulación, la variedad, la enseñanza, la conexión, el control y el valor. En el momento en que su trabajo carece de estos elementos, los empleados tienden a remodelarlo o a reestructurar sus roles, a pesar del trabajo en sí.
Hay que ser consciente de la satisfacción del personal laboral. Las principales formas de actuar respecto al análisis y a la información que se obtiene sobre el personal son:
A la hora de establecer estrategias para evitar una crisis en la fuerza de trabajo, hay tres preguntas clave que deben plantearse con respecto al liderazgo corporativo:
a) Seis perspectivas clave. Una vez determinadas las medidas a tomar no hay que dejar que las actuaciones sean esfuerzos aislados. En lugar de ello, hay que aumentar el impacto de las mismas, dándoles forma mediante una estrategia de personal coherente y continua. Y también hay que permitir que la estrategia se guíe por estas seis perspectivas sobre trabajadores y organizaciones:
b) Cinco actuaciones clave para los líderes:
© 2008, Effective Management Publications
Barcelona, España
www.EuroLatin-bpg.com
Si usted desea suscribirse envíe un e-mail a:
effective@effective-management.com
© Leadership 2008. Todos los derechos reservados.