José María Gasalla
Conferenciante, escritor y profesor de ESADE Business School
"Hay que confiar en los hombres y ellos se revelarán fiables, pues vivir la vida sin confianza es imposible, es como estar aprisionado en la peor de todas las celdas, la de uno mismo"
ZaratustraCuestionamientos para calentar.
¿Es interesante la energía nuclear? Sí, seguramente sí, ¿y que sucede con la seguridad? ¿y, con los residuos? ¿la contaminación?...¿y si se dedica después a fines bélicos? ¿por qué a unos se les permite y a otros como Irán o Corea del Norte, no? ¿será porque éstos son los "malos" de la peli?
Y, ¿quienes son los "buenos" y los "malos"? ¿quién lo determina? ¿la moral individual? ¿la ética al uso o la conveniencia? ¿el sistema? ¿o los medios de comunicación? ¿o los políticos?.
Tenemos que aprovechar la crisis para reflexionar sobre las bases del propio sistema. A mí me da la sensación de que está muy carcomido por la polilla y las termitas. Si abres la conciencia y prestas atención a lo que te rodea tienes un gran peligro adelante de tí: el escepticismo, una característica de las personas "viejas", que pueden serlo a cualquier edad.
Pero no por ello nos conviene cerrar los ojos, sino todo lo contrario, busquemos con más ahínco lo positivo que sí existe. De hecho está adentro de cada uno de nosotros pero en ocasiones un poco olvidado y poco practicado.
Un poeta como Antonio Gamoneda, lo pinta así:
"La vida es un error llena de cosas maravillosas - la amistad, el amor-, pero un error. Uno aprende a vivir con el miedo. Ya que atravesamos un error vamos a atravesarlo de la forma más consciente posible, aprovechando las cosas buenas y luchando contra la injusticia".
Espacio y tiempo
Hay muchos que quieren ver esta crisis como una crisis financiera con repercusión en lo económico. Yo creo que es mucho más que eso. Al que quiera ver que vea. La realidad que se presenta ante nuestros ojos tiene que ver poco con lo que aparecía hace muy pocos años atrás. Las dimensiones espacio y tiempo tienen muy distinto significado. Los espacios se acortan pero paradójicamente también se alargan. Ante una inevitable inclusión aparece con fuerza los movimientos de exclusión, las posiciones ultras, lo ortodoxo que no permite la permeabilidad, la difuminación de fronteras.
Y, ¿qué decir del tiempo? Tenemos la sensación de que se nos echa encima, nos presiona, nos agobia como si tomase naturaleza humana, vida propia e intentase condicionar e incluso dirigir nuestra propia vida. El futuro se convierte en presente de forma desvergonzada, sin pedir permiso. Nuestra herramienta, que podemos considerar clásica, la "planificación estratégica" se queda obsoleta y tenemos que cambiarla por la "dirección estratégica". Y esto exige una conciencia y atención que antes no era tan necesaria. Y, ¿por qué?...Pues porque la realidad que se nos presenta ante nosotros ya no es lineal, de evolución lenta, certera, previsible, apacible (la mayoría de las veces). Ahora nos aparece todo mucho más complejo (lo cual es maravilloso por otro lado), más imprevisible y dibujando una función discontinua que va dando saltos hacia adelante y hacia atrás.
¡Muy emocionante, más difícil de gestionar!
Y nuestros modelos de antes ya no valen y sin embargo hay muchos que siguen insistiendo en ir al sitio de siempre por el camino de siempre. Y ya no existe ni el sitio ni el camino. Y ya no vale aquéllo de la mejora continua, aquéllo de la Calidad Total. Hay que romper y empezar por nosotros mismos. "Nada cambia si yo no cambio". Pero, ¡qué duro es eso! ¡qué miedos nos entran de quedar transitoriamente "con el culo al aire"! ¿ y si los otros no cambian?
Economía y banca
Hace tan solo 3 años atrás, los economistas nos decían a voz en grito "hay todo el dinero que se quiera" "inviertan y consuman que todos estamos metidos en un gran negocio". Ahora, de repente, no hay dinero por ninguna parte y algunos bancos centrales ya están preparando la "maquinita de hacer billetes" (¡quien tuviese una en casa para sacar billetitos y esparcirlos por el mundo!)
Y hablando de bancos, yo los he tenido de clientes durante toda mi vida profesional y sin embargo cuando los he necesitado, hace unos años, han cumplido totalmente con el dicho de "cuando hace sol, te dan un paraguas y cuando llueve te lo quitan". Y sin embargo algo muy gordo han hecho en los últimos años, (¿borrachera, voracidad, codicia, avaricia personal u organizacional...? para haber llegado a la situación actual.
Pero, curiosamente ya lo decía Thomas Jefferson allá por 1802, es decir hace 200 años nada menos.
"Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron"
Entonces, ¿qué podemos hacer ahora? Por lo de pronto, dejar de llorar, de quejarse, de echar la culpa a otros, de esperar que "Papá Estado" o "Papá Obama" resuelvan el problema. Ya no somos niños aunque muchas veces lo parezcamos.
Nosotros y nuestras creencias
Si queremos, porque además es totalmente necesario, trabajar, avanzar y crecer conjuntamente con otros ("interdependencia") tendremos que salir del estado de "dependencia" (el otro o el mundo, o mi destino son responsables de todo lo que me pasa) y pasar a la "independencia" (yo soy responsable de mi hacer y de mi conseguir. Yo soy único, soy yo y no soy tú). Pero esto, no nos han enseñado que es vital en la vida. Por el contrario, "el depender de otros" se nos ha presentado como un estado deseable y conducente a la felicidad. ¡Qué desgracia!
Hace pocos días recibí de mi amiga Julia, unos pensamientos de Jhon Lennon que vienen muy a cuento de lo que estamos diciendo. Los transcribo.
"Nos hicieron creer que el "gran amor", sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado"
"Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable"
"Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida solo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta".
"Nos hicieron creer en una formula llamada "dos en uno": dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable"
Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de ese contexto, debe ser reprimidos. Nos hicieron creer que los guapos y delgados son más amados"
Nos hicieron creer que solo hay una formula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas formulas son erróneas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas. ¡Ah!, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto... cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y entonces, cuando estés muy enamorado de tí, vas a poder ser feliz y te vas a enamorar de alguien"
Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor... aunque la violencia, se practica a plena luz del día.
Información, realidad y relacionamiento
Y, ¿qué más hacer que no hacíamos antes? Seguramente podemos también tratar la información de forma diferente. Hace 2 o 3 años, cada día leía El País y un par de diarios económicos (mi preferido entre estos es "El Economista" Se acerca más al mundo de la gestión, de la pyme, del mundo profesional, de " lo transversal"...y no solo trata del mundo financiero y las grandes corporaciones...).
Ahora ya no leo ningún diario sistemáticamente. Los leo en los aeropuertos, hoteles o lo compro circunstancialmente. Y no siento que esté desinformado. Ni me siento menos feliz. Al contrario, creo que estoy menos condicionado y mi mente aparece como más positiva. Y lo mismo me sucede con la TV. La veo muy esporádicamente y no estoy más infeliz por no saber qué teleserie o programa están de moda. Me sucede al revés. Algún día que estoy con menos energía, conecto la "caja tonta o manipuladora".
¿Seremos capaces de discriminar la información que nos llega por un sin fin de canales?
¿sabremos sobrevivir en una creciente densidad de información que proviene de la red de redes? Estamos en una realidad en la que cada punto es accesible desde cualquier parte de la Red y en la que cada punto puede iniciar nuevas redes de relacionamiento (que a veces son simplemente redes de transmisión de información no llegando ni al conocimiento ni a la relación). Para ello faltaría precisamente, conseguir la confianza (antes de intercambiar algo con un valor significativo).
En esta realidad, lo pequeño se puede hacer grande, lo desconocido llegar a deslumbrar, puede llegar a tener poder.
La red como dice Rodríguez Ibarra, "crea poderes pequeños y abiertos".
Además, en esa red de redes todos somos centro y periferia y en cada momento podemos elegir qué ser y cómo actuar si bien tienes que tener algo singular que ofrecer... y ahí está la dificultad. ¡Qué difícil es encontrar nuestra singularidad y convertirla en valor. Inteligencia, conocimiento, creatividad, imaginación, emoción...todo puede aportar un valor diferencial...pero, hay que ponerse a ello.
Recuerdo cuando hace unos años, en la Facultad, pedía a mis alumnos (que tenían que salir " a la palestra" de uno en uno) que manifestasen su "singularidad", su capacidad para aportar algo diferencial a lo que podrían hacer los demás compañeros. ¡Qué difícil tarea era para ellos!¡como vamos a poner en valor algo que no identificamos!¿Cómo ser únicos en nuestra oferta? De entrada, conociéndonos mejor a nosotros mismo, respetándonos, dándonos el valor que tenemos y siendo muy conscientes de que en la dinámica en la que estamos envueltos, el que no avanza, claramente retrocede. Y, ese avance, eso sí cada uno debe tener claro hacia adónde quiere que evolucione.
Lo que sucede es que, en general, somos débiles, mantenemos unos equilibrios muy inestables. Cualquier fallo o fracaso o error o lo justificamos poniendo la responsabilidad en el otro o atacamos fieramente nuestra autoestima. Cualquiera de esa soluciones no es solución.
Me gusta la frase de Samuel Beckett que dice:
"Equivóquese, equivóquese otra vez. Pero equivóquese mejor"
Lo que sucede es que en ocasiones no avanzamos en las equivocaciones ya que estamos "cogidos" por patrones de conducta que actúan automáticamente adentro de nosotros. ¡Identifica esos patrones, analiza alternativas, decide cambiar y cambia!
Y, ¿Qué hacer en un mundo terriblemente competitivo en el que nos han metido hasta los huesos la idea de que jugamos un "juego de suma igual a cero"? Es decir, que si uno gana el otro pierde lo que el otro gana. Es terrible el individualismo reinante, la ocultación de información, las barreras al conocimiento...Cada uno quiere quedar bajo 7 llaves lo que tiene. Y esa actitud no lleva a ningún lugar, sólo al empobrecimiento.
Universidad y crisis
Yo he estado de profesor en la Universidad durante 34 años. ¡Qué pobreza de espíritu existía alrededor! ¡Qué luchas y ocultaciones por un puñado de euros de un proyecto de investigación! ¡qué triste! Y los destinatarios de la formación, los alumnos obligados a estudiar no lo más interesante para ellos y su futuro sino más bien lo que ciertos núcleos poderosos de profesores decidían que era bueno (para los profes, claro).
Y, ¿cómo trabajar esa salida a la crisis temporal? por lo de pronto poniendo la consciencia que nos lleva a la responsabilidad, al actuar, no insensatamente o escudándose uno en la ignorancia sino asumiendo las consecuencias en los propios actos.
Y cada uno tiene una responsabilidad diferente dependiendo de lo que cada uno haya aceptado. El ser responsable significa el responder tal como se espera y se ha acordado. El buscar disculpas, justificaciones, compensaciones no acordadas es faltar a la responsabilidad asumida y acordada.
En el caso de los profesores de Universidad no tiene ningún sentido el no cumplir con la dedicación firmada por el hecho de recibir una paga que no se corresponde con el esfuerzo. Lo que tienes que hacer es luchar por la compensación que te parece justa y si no consigues tu objetivo, vete.
Pero suele haber poco coraje y además se está "muy calentito" y por no cumplir, nadie se va a atrever a decirte nada ¿se ha controlado alguna vez hasta qué punto los profesores con dedicación plena cumplen con lo establecido? me temo que no. Y estoy hablando de la Universidad Pública que es la que conozco.
¿Arreglará las cosas Bolonia? Ufffff...
Hacer para conseguir, con confianza
Y si ya has hecho lo que antes no hacías, has buscado en donde antes no buscabas, has preguntado a quienes antes no preguntabas, has ideado lo que antes no ideabas...entonces estate abierto a recibir lo que tendrás que recibir. Con fe, es decir confianza. Y después agradece.
El joven comprendió entonces que nunca hay que considerar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno".
La moraleja de este antiguo cuento chino es que "la vida da tantas vueltas, y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno, y lo bueno malo".
Esfuerzo y automotivación
Pero, no es cuestión de solo esperar sino de hacer, esforzarse (creo en el valor del esfuerzo y me gratifica más conseguir algo que me ha costado esfuerzo que no algo gratis. A no ser, claro que fuese un regalo en el cual siento el amor de alguien).
Pero, es que es muy diferente hacer un esfuerzo persiguiendo lo que realmente quieres y en lo que crees que un esfuerzo "a lo bobo" o para conseguir algo que no es lo que buscas.
¿Tiene sentido el esfuerzo de un trabajador que no cree en lo que hace?¿en un trabajador que no encuentra ningún sentido a lo que hace excepto el cobro de la nómina? Y, ¿queremos que esos trabajadores "sientan los colores de su empresa"? ¡qué estén automotivados? Por favor...
Me gusta decir que no creo en la motivación, solo en la automotivación y que las empresas lo que tienen que hacer es no desmotivar y crear espacios de confianza que permita el aumento de la autoconfianza de cada uno y que puedan encontrar el sentido de lo que están haciendo (construir una catedral en vez de simplemente picar una piedra)
Y quiero terminar con la poesía del maestro Rudyard Kipling hablando sobre el éxito.
"Comienza con la voluntad
Si piensas que estás vencido, lo estás.
Si piensas que no te atreves, no lo harás
Si piensas que te gustaría ganar
pero no puedes no lo lograrás.
Si piensas que perderás, ya has perdido
Porque en el mundo encontrarás
que el éxito comienza por la voluntad.
Todo está en el estado mental.
Piensa en grande y tus hechos crecerán
Piensa en pequeño y quedarán atrás
Piensa que puedes y podrás
Todo está en el estado mental.
La batalla de la vida no siempre la gana
el más fuerte, o el más ligero,
Porque tarde o temprano, el que gana
es aquél que cree poder hacerlo".
Cree en ti y se feliz.
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